Si es tu primera vez comprando proteína, es normal sentirte perdido entre tantas siglas: concentrada, aislada, hidrolizada... Aquí va una guía rápida.
Whey concentrada es la más común y económica, con un contenido de proteína que suele rondar el 70-80% y un poco de grasa y lactosa. Es una excelente opción de entrada si no tienes sensibilidad a la lactosa.
Whey aislada (isolate) pasa por un proceso de filtrado adicional que reduce grasa, carbohidratos y lactosa, elevando el porcentaje de proteína (usualmente 85-90%+). Es una buena opción si buscas definición, te cae pesada la concentrada, o simplemente prefieres un producto más "limpio".
Whey hidrolizada tiene las proteínas pre-fragmentadas para una absorción aún más rápida. Suele ser la más costosa y normalmente la eligen atletas avanzados o personas con necesidades específicas de digestión.
Para la mayoría de las personas que empiezan a entrenar, una buena concentrada o una aislada accesible cubre perfectamente el objetivo de sumar proteína diaria a la dieta.
Este contenido es informativo y no reemplaza la orientación de un profesional de la salud o nutrición deportiva.